En este momento hay un grupo de cientificos mal llamados los dicidentes del sida, an desvirtuado la hipotesis con que han hecho creer, al mundo entero que el sida es incurable y que la persona que lo adquiere muere en un periodo de 2 0 5 años. Analicemos lo que este grupo de cientificos que cuentan con personas muy calificadas y estudiadas que han ganado premios novel, dicen sobre este tema.
QUE ES EL SIDA
El SIDA es una enfermedad TOXICO-NUTRICIONAl, causada por exposiciones multiples, repetidas y cronicas a agentes estresantes celulares para el sistema inmunologico y estos pueden ser: Fisico, Biologico, mental y Nutricional. Los famosos test del sida no son prubas que detecten infenciones por VIH, por una simple razon, no hay en el mundo, ni en ningun laboratorio de investigacion mas modernos, el virus del sida, se han intentado aislar en repetidas ocaciones y no han podido aislarlo, entonces que es lo que detecta estas pruebas de sida? estos cientificos en rrepetidas ocaciones an afirmado que el sida se puede prevenir tratar y erradicar mediante tratamientos de desentoxicacion y nutricion.
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EL VIH NO EXISTE
Uno de los mas grandes científicos del planeta PETER DUSBERG de la universidad de Berkeley (California) dijo que el retrovirus del VIH no puede ser la causa del sida, por que los retrovirus no tienen mecanismos para matar células no son citotóxicos vivimos en armonía con infinidad de retrovirus dentro de el cuerpo es decir viven inicuos en cada persona.
El doctor STEFAN LANKA dice que duda de la existencia del virus del VIH al no haberse aislado y purificado en según los postulados de KOCH.
El doctor ROBERO GIRALDO dice que hay abundantes hechos científicos que indica que el VIH no cumple con los requisitos de la epidemiología, los e la biología ni los del sentido común. Así lo constatan miles de personas que le han diagnosticado sida y gozan de muy buena salud.
articulo del doctor Giraldo
El VIH no es ni necesario, ni suficiente, ni siempre antecede al desarrollo del síndrome. Así lo constatan los miles de casos de SIDA que son VIH negativos y toda una multitud de personas absolutamente sanas y que nunca desarrollan SIDA, a pesar de ser VIH positivas. Además, hay muchos individuos que primero desarrollan inmunodeficiencia y sólo después se tornan VIH positivos; lo cual indica que el fenómeno conocido como VIH antes que ser causa, es un efecto de la patogénesis misma del SIDA.
El VIH, sí existiera, sería un retrovirus, es decir un virus no patógeno y por lo tanto no podría explicar las alteraciones inmunológicas, ni la patogénesis, ni las manifestaciones clínicas, ni la historia natural del SIDA. Sin embargo, existe una abundante documentación objetiva que señala como lo que conocemos como VIH, ni siquiera es un virus con existencia real. El VIH jamás ha sido aislado ni purificado como partícula viral (virión) libre e independiente, como se hace con los virus verdaderos.
Como tampoco ha podido demostrarse que el fenómeno conocido como VIH destruya al sistema inmune y cause el SIDA, los investigadores que defienden entusiasticamente al VIH como la causa del síndrome, proponen a una gran variedad de agentes como cofactores o ayudadores del VIH en la génesis del SIDA. Sin embargo, esos “cofactor” son por sí mismos agentes inmunosupresores y las exposiciones múltiples, repetidas y crónicas a ellos generan SIDA sin necesidad de la presencia del VIH. Por esto prefiero llamar a esos “cofactor” agentes estresantes inmunológicos.
Los siguientes son algunos de los agentes inmunosupresores que han sido reportados como “cofactores” del VIH (agentes estresantes inmunológicos): Alcohol, cocaína, heroína, marihuana, cigarrillo, anfetaminas, nitritos volátiles como los denominados “poppers”, contaminantes químicos del medio ambiente, alergenos, citomegalovirus, virus herpes tipos 1, 2 y 6, herpes zoster, virus de Epstein Barr, adenovirus, otros retrovirus, virus de las hepatitis A, B y C, papovavirus, micoplasmas y otros superantígenos, tuberculosis, lepra, malaria, tripanosomiasis, filariasis y otras enfermedades tropicales, enfermedades de transmisión sexual, semen, sangre, factor VIII de la coagulación, miedo, temor, ansiedad, depresión, pánico, insomnio, falta de reposo, ejercicio extenuante, malas condiciones sanitarias, pobreza, malnutrición y las deficiencias vitamínicas y de antioxidantes.
El estudio cuidadoso de la literatura científica permite concluir que el SIDA no es una enfermedad infecciosa y que tampoco se transmite sexualmente. La transmisión vertical del SIDA de la madre al feto durante el embarazo y el parto o a través de la leche materna son simples mitos o suposiciones sin ninguna evidencia objetiva. La transmisión del SIDA por la sangre supuestamente infectada con el VIH, tampoco es cierta. Inclusive, investigadores que defienden al VIH como la causa del SIDA, también cuestionan con argumentos muy convincentes el mito de la transmisión del SIDA.
De otro lado, las personas “VIH negativas” que tienen niveles normales de nutrientes y de antioxidantes no seroconvierten a “VIH positivos” o “seropositivos. Además, las personas “VIH positivas” que tienen niveles sanguíneos normales de nutrientes y de antioxidantes nunca desarrollan el SIDA. Sus alteraciones y deficiencias nutricionales que de cualquier otro factor. Se ha demostrado además, que las madres embarazadas “VIH positivas” que tienen niveles sanguíneos normales de nutrientes y de antioxidantes durante el embarazo, dan a luz a bebés “VIH negativos” (93-99). Por lo tanto se requiere disminución de los niveles sanguíneos de nutrientes y de agentes antioxidantes para que ocurra la “seroconversión” o lo que erróneamente se conoce como “transmisión del VIH/SIDA” y lo mismo se requiere para que ocurra el progreso de “seropositivo” a desarrollar las manifestaciones clínicas del SIDA, así como la posibilidad de morir de este síndrome. Lo anterior indica claramente que la disminución de los niveles sanguíneos de nutrientes y de antioxidantes juega un papel primordial en la patogénesis del SIDA así como en el curso y pronóstico de la enfermedad.
Las verdaderas causas del SIDA
La circunstancia realmente nueva que rodea a todos los grupos de personas que con mayor frecuencia desarrollan el SIDA, es su exposición exagerada en las últimas décadas, a una variedad de agentes estresantes inmunológicos que pueden tener un origen químico, físico, biológico, mental y nutricional.
Por ejemplo, lo nuevo en algunos sectores de la comunidad homosexual de los países industrializados es el uso de afrodisíacos y drogas si coactivas iniciado en la década del setenta. En estos mismos países desarrollados, los niños que nacen con SIDA, nacen de madres expuestas durante el embarazo a drogas si coactivas y a otros agentes estresantes. En cambio, en el África, el Asia y el Caribe las circunstancias nuevas son los niveles insoportables de pobreza a que han sido sometidos sus habitantes durante muchas décadas. Nunca antes la pobreza había sido tanta y tan generalizada y la riqueza tanta y tan concentrada en las manos de unos pocos. En estos países subdesarrollados la pobreza con todas sus consecuencias como la malnutrición, la falta de agua potable, la mala disposición de excretas y basuras, las infecciones y los parásitos son el principal factor de riesgo para el SIDA.
Los agentes estresantes inmunológicos varían por lo tanto de persona a persona, de grupo de riesgo a grupo de riesgo y de continente a continente.
De otro lado, es importante mantener en mente que las evidencias científicas indican claramente que las enfermedades degenerativas del adulto dependen en gran medida de las condiciones nutricionales de la madre durante el embarazo. De igual manera, las deficiencias nutricionales durante el embarazo dan por resultado que los bebés nazcan con deficiencias inmunológicas, las cuales los pueden acompañar por el resto de sus vidas. En animales de experimentación por ejemplo, las consecuencias de la malnutrición durante el embarazo se traducen en inmunodeficiencias de los animales recién nacidos y estas deficiencias inmunológicas se transmiten hasta por tres generaciones, así las generaciones intermedias hayan sido bien alimentadas.
En los países pobres por lo tanto, la pobreza no es un hecho estático: Las evidencias científicas indican que las consecuencias de la pobreza se han estado transmitiendo de generación en generación en forma acumulativa.
El hecho de que exista SIDA tanto en países pobres como en los ricos es un indicativo claro de que nuestra especie está en peligro: el cuerpo humano ya no aguanta más explotación, ni más tóxicos, ni más pobreza, ni más desnutrición, ni más abuso de todo tipo!
Coincidencialmente, el SIDA aparece en distintos y distantes grupos de personas en la segunda mitad del siglo veinte, en un momento cuando el sistema inmune de los humanos ya esta saturado y se ha deteriorado seriamente, debido a exposiciones múltiples, repetidas y crónicas a agentes estresantes para el sistema inmunológico. Exposiciones que pueden ser involuntarias a través de las condiciones de vida a que son sometidas las personas y a veces voluntarias a través del estilo de vida a que son forzadas.
En las últimas décadas, estos agentes estresantes han estado en aumento constante tanto en cantidad como en variedad, en todo el planeta. Las posibilidades del sistema inmune no son infalibles ni infinitas. Ellas tienen límites. El SIDA es el peor estado de deterioro al que puede llegar el sistema inmune de las personas. En el SIDA no solamente el sistema inmune sino todos los demás sistemas corporales se encuentran seriamente deteriorados. Con el SIDA se inaugura por lo tanto, una nueva época en la historia de las enfermedades del hombre. El incremento de agentes estresantes en el ecosistema humano, está poniendo en serio peligro la preservación de nuestra especie. El SIDA es una campana de alerta! Pero lo peor es que la creencia equivocada en el VIH, no permite ver la grave situación en que se encuentra sumida la especie humana.
Abundantes hechos reales indican, como una variedad de agentes estresantes para el sistema inmune, de origen químico, físico, biológico, mental y nutricional, son los verdaderos agentes etiológicos o causales del SIDA. Los agentes estresantes inmunológicos actúan por sí mismos o estimulan la producción de radicales libres del tipo de los agentes oxidantes, los cuales causan daño entre otras muchas, a las células y a las funciones inmuno competentes. Desde el punto de vista bioquímico, el SIDA es una enfermedad por exceso de estrés oxidativo. Esta es la razón por medio de la cual los agentes antioxidantes tienen un papel crucial en el tratamiento y en la prevención del SIDA.
Propuesta de definición para el SIDA
Para evitar continuar confundiendo a las personas de que VIH y SIDA son una misma cosa, y como lo que se conoce como VIH no es la causa del SIDA y además, como nunca se ha demostrado que este sea un virus real, la palabra VIH debe quitarse de la definición del SIDA.
Sin embargo, cuando las personas escuchan o leen nuestros argumentos de que el VIH no existe, piensan que el SIDA tampoco existe puesto que se les ha hecho creer que VIH es igual a SIDA y viceversa. El mundo ha sido desorientado por las instituciones internacionales encargadas de la salud pública que predican la ecuación: VIH = SIDA = MUERTE; la cual ha programado y continua programando la mente de las personas para la muerte.
Claro que existe SIDA! pero no es causado por un virus llamado VIH, simplemente porque su existencia jamás se ha demostrada a nivel empírico.
Puede y debe entenderse al SIDA como la más severa de todas las inmunodeficiencias adquiridas, siendo este un síndrome tóxico y nutricional causado por exposiciones múltiples, repetidas y crónicas a agentes estresantes para el sistema inmune, y cuya distribución varía dentro de los grupos de personas que con mayor frecuencia desarrollan el síndrome. Los agentes estresantes inmunológicos ejercen efectos inmuno tóxicos, inmuno génicos o ambos, los cuales generan un estado de estrés oxidativo en las células inmuno competentes y en las reacciones metabólicas del sistema inmune y de otros sistemas. El deterioro progresivo y continuo del trabajo del sistema inmune, lleva al individuo a un déficit severo de las funciones inmunológicas de defensa, homeostasis, y vigilancia, con la subsiguiente aparición simultanea de infecciones, neoplasias y alteraciones metabólicas. El colapso del sistema inmune causa eventualmente la muerte del individuo.
Antes de que apareciera el SIDA a principios de la década de los ochenta del siglo XX, ya existían otras inmunodeficiencias adquiridas pero jamás de la intensidad y severidad del SIDA. Antes de 1981, las personas con inmunodeficiencias adquiridas presentaban manifestaciones clínicas del deterioro de una o máximo dos de las funciones fundamentales del sistema inmune: defensa contra agentes nocivos, vigilancia del crecimiento de tumores y equilibrio homeostático de todos los órganos y sistemas corporales. Pero con el SIDA ocurren ya al mismo tiempo, en forma simultánea y en el mismo individuo, manifestaciones clínicas de deficiencia de las tres funciones del sistema inmune; y por esta razón el SIDA se manifiesta clínicamente por medio de infecciones oportunistas, tumor oportunista y enfermedades metabólicas oportunistas. Oportunistas, puesto que sólo se presentan después de que exista un estado de inmunodeficiencia muy severo.
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